RETO Día 2: Las diferentes caras de una misma persona.

Llevaba un rato largo discutiendo con ella. Miró la foto que tenía sobre el escritorio y le parecío totalmente inverosímil que se tratase de la misma persona. En la imagen, esa misma chica sonreía de una forma muy auténtica, los rayos de sol incidían sobre su cabello rojizo ofreciendo una gama de tonos apasionantes desde el cobre al dorado. Tenía las mejillas sonrosadas y los ojos verdes le brillaban de felicidad. Si la hubiese visto en ese mismo instante, en ese mismo lugar, probablemente se habría quedado prendado de ella. Pero la chica era banquera. Y en ese preciso momento, mientras le sonreía de otro modo, le estaba diciendo que todo el dinero que su banco se había quedado de forma engañosa, no se lo iban a devolver.