La Entrevista: Ana Witzmann. Fotógrafa.

Creo que hay gente extraordinaria todavía oculta que se encuentra luchando por sus sueños. Es gente maravillosa, con un talento inmenso y con tanta ilusión y ganas que, de tener la humanidad una ínfima parte de lo que ellas tienen, éste sería un mundo increíblemente mejor. Una vez al mes procuraré poner una entrevista a una de ellas, a algunas ya las conozco, otras espero que se tropiecen en mi camino. Espero que las disfrutéis y os motiven tanto como a mí. Son personas extraordinarias.

Autorretrato. Ana B. Witzmann

Cuando conocí a Ana Belén M. Witzmann me enamoró su vitalidad y su energía infinitas. Le encanta contar historias y anécdotas que almacena en su mente para soltarlas en el momento más adecuado, siempre al acecho de la carcajada. Risueña, creativa y alegre de las de risa contagiosa, Ana vuelca toda esa fortaleza tan suya en crear unas fotografías cargadas de una intensidad muy personal para que cuenten sus historias. Sus retratos tienen plasmada su huella de identidad con unos contrastes muy marcados y colores muy saturados.

Su entrevista os dará una pequeña pincelada de su historia aunque estoy segura que dentro de poco habrá dado tal salto profesional que habrá que hacerle una segunda parte.

Nessa G: ¿Qué te llevó a la fotografía?

Ana W: Desde pequeña me encantaba comprar carretes para usar con mi primera cámara, la típica que todas nuestras madres tenían en casa con su flash integrado y teniendo que observar al fotografiado por un pequeño visor, esperando luego siete eternos días para comprobar que la fotografía había salido trepidada o incluso completamente quemada por el flash.

Años más tarde mi abuela me reglaó mi primera cámara digital compacta, una pequeña Fujifilm gris que recibí con la mayor de las sonrisas. Se rompió y volví a ahorrar para otra, esta vez una un poco más “profesional”. Me encantaba. Con ella hice mis primeras fotografías pensando en algún día poder estudiar la profesión. Comencé a editar en plataformas online semi-gratuitas y a crear lo que hoy considero chapuzas de adolescente. Tengo alguna foto guardada de esa época que podría, con mucha vergüenza, enseñar. (Nota de la entrevistadora: si!! porfavor!!).

Yo era la amiga que siempre llevaba su cámara para realizar retratos y luego editarlos y entregarlos gratuitamente, porque así lo disfrutaba: inmortalizar cada detalle, cada sonrisa, cada reunión de amigos.

Luego me convertí en la amiga “cabrona” que sacaba fotografías a traición en las fiestas. Gracias a eso guardo un buen tesoro en mi disco duro, las pruebas de los delitos que realizábamos con apenas 18 y 20 años.

Se rompió la cámara, de nuevo. Estuve un largo tiempo sin poder ahorrar para conseguir otra, de manera que mi única opción era un móvil con una cámara de apenas 8 tristes mega pixeles. Trabajé, compré otra cámara, pero esta vez una reflex semi profesional: una buena Nikon D3300 para comenzar a aprender el verdadero y maravilloso oficio de la fotografía en la única escuela de arte que existe en la isla donde vivo.

14 años después de haber conseguido mi primera cámara, salgo de la escuela con un título que me define: soy fotógrafa, fotógrafa de la vida, fotógrafa de los buenos momentos, de tu alma.

NG: ¿Tienes algún fotógrafo o artista favorito que te inspire?

AW: Mis referentes han ido cambiando con el paso de los años, supongo que me he ido adaptando tanto al cambio de la fotografía en la sociedad como a las transiciones de mi propio estilo. Admiro a muchos artistas, unos más profesionales que otros, pero todos con estilos bien marcados, con un propio toque personal y, sobre todo, diferentes al resto. Dependiendo del tipo de fotografía que quiera realizar, busco referencia en unos u otros.

Ronny García es un profesional del color en el género de fotografía conceptual. Me inspira a buscar la magia en la naturaleza, en los colores vibrantes y metálicos, en la delicadeza del cuerpo femenino. Siempre animando en seguir aprendiendo.

Maiken Osaland es una artista que, a través de la fotografía conceptual, manifiesta el dolor, la depresión y todas las emociones humanas posibles. Tiene un diseño delicado, femenino y te invita a encontrar tu pasión en sus fotografías.

Berta Vicente y Lidia Vives enamoran tanto por el uso del color en sus retratos como por las maravillosas composiciones que realizan, sin duda son dos artistas españolas que merece la pena conocer.

Ahora mismo me adentro en una aventura en Holanda junto a Ron Gessel, un fotógrafo de calle profesional. Este artista capta de manera espontánea la vida de las calles de cada ciudad que visita, retratista y paisajista, con una edición espectacular y siempre invitándote a sacarle provecho a tu cámara allá donde vayas.

NG: ¿Cómo definirías tu estilo de fotografía?

AW: Es difícil responder esta pregunta. Si tuviera que elegir una palabra diría “extraña”, me gusta realizar retratos conceptuales, algunas veces que tengan connotaciones dulces, otras veces que sean tristes, que sean dolorosos. Supongo que mi estilo depende de como amanece el día, me gustan los colores vivos y los colores apagados, me gusta alterar estos mismos y cambiarlos a mi antojo, dependiendo del estado que quiera transmitir. Siempre busco transmitir algo a través de la modelo, ya sea con su mirada, con sus manos, con sus labios, todas sus facciones o tan solo una pequeña parte de ella. Busco su dulzura, su tristeza y su alma. Sea cual sea ese estilo, es el que mejor me define a mi y el que mejor habla del modelo.

NG: ¿Cual es el tipo de foto que más te gusta hacer (o a quién)?

AW: Retratos, retratos y más retratos. Como decía antes: buscar el alma del retratado, buscar dentro de la persona y lograr sacarle provecho a sus sentimientos y emociones. Sobre todo me gusta fotografiar a mujeres, siento que puedo sacar mayor provecho de su cuerpo y de su alma. Las mujeres son más volátiles, puedo mover sus cuerpos y seguir encontrando un gran atractivo en ellas. Los hombres también lo son pero no siempre están del todo dispuestos a realizar las poses que yo deseo obtener. De igual manera me siento cómoda trabajando con el cuerpo femenino y es mucho más fácil para mí encontrarle un significado a cada parte de su cara, de su torso o articulaciones.

NG: ¿En qué ámbito te gustaría enfocar tu fotografía?

AW: Quiero seguir trabajando el retrato, dentro de todos los campos fotográficos pero sobre todo en el retrato conceptual. Sin embargo ahora mismo voy a trabajar en Holanda el retrato callejero y no descarto la posibilidad de que pueda atraerme muchísimo este campo, ya que este tipo de retrato es completamente real, no es un retrato idealizado por mí, es natural y es verdadero.

Tampoco me cierro a obtener posibles trabajos dentro de la publicidad o moda, no es el tipo de fotografía que más me apasiona pero siempre voy a tener una mente abierta hacia cualquier trabajo que me beneficie y donde pueda seguir creciendo, tanto profesional como personalmente.

Últimas imágenes tomadas por Ana en Amsterdam.

No os perdáis la vida a través de los ojos de una fotógrafa con un talento infinito, podéis seguir todos sus avances y aventuras en su instagram o en su página web.