El flow

¿Alguna vez has sentido el placer del “flow”?

Es una sensación maravillosa.

Empieza por una pérdida del sentido del tiempo. Tu cuerpo se torna una caja vacía porque tu alma se eleva y empieza a viajar sin control. Como las historias de las tortugas y las corrientes australianas, el flow se siente como un túnel del tiempo por el que se llega a un lugar desconocido en el que solo se siente placer. Y diría que ni eso.

Nada más existe.

Tu ser está cálido, cobijado, no tiene hambre, no siente sed. Puedes entrar de múltiples maneras, yo suelo hacerlo al escribir pero, sobretodo, al dibujar. Es un estado supremo. Las manos se mueven, crean cosas pero la mente no interfiere. Es algo más grande y más lejano que la consciencia, que la propia energía. Es terminar algo sin saber cómo has llegado hasta allí.

Dejándote llevar.

Y tú, ¿ya has sentido el “flow”?