Irlanda en imágenes

No importa cuántas veces pise sus verdes praderas o beba cerveza en sus pubs de luz cálida y comida contundente, Irlanda seguirá robándome el corazón una y otra vez sin piedad alguna.

Tiene el extraño poder de hacerme sentir nostalgia, melancolía y esperanza, todo al mismo tiempo. Sus ciudades son como todas las del mundo, concurridas y caóticas, incluso algo sucias… como todas… pero sus campos… ¡ai sus campos! Poblados de parejas de mofletes rojos y amplias sonrisas que te abren sus casas con una taza de té y galletas, siempre dispuestos a escuchar una nueva historia. Desde las ventanas de sus casas nada más que oyes balar a las ovejas y el bailar de los árboles.

Normalmente una imagen vale más que mil palabras… en este caso… ni mil palabras le hacen justicia.

Fueron 5 días intensos y preciosos en los que, incluso, disfrutamos de un sol precioso. Y vosotros, ¿habéis hecho alguna de estas dos rutas de senderismo?