Proceso de verano… Recalibrando…

Ai mi blog… ¡que abandonadito lo tengo! Sin duda es mi conejillo de indias, una herramienta maravillosa que plasma un proceso tras otro, un renacimiento tras otro, un aprendizaje tras otro… Mi cuaderno de ideas, como siempre he dicho, en constante evolución.

Muchas cosas se están cociendo a pesar de no reflejarlo en ningún post (aunque en el último di algunas pistas…) pero, sobretodo, está siendo un trabajo interno muy personal que algún día os contaré. Cuando logre aclararme del todo.

Me he pasado un mes en alerta permanente, lamentándome del tiempo y del lugar en el que me encontraba, creyendo que iba tarde y que la vida que siempre he soñado no es para mí. He dejado que los monstruos me invadan y me sumerjan en la sombra ayudados por ese entorno cargado de negatividad que insiste en mantener a todo el mundo anclado a la tierra, a pesar de desear extender las alas y volar. Sé que muchos sabéis a que me refiero… A esa sensación de estar en el lugar equivocado, de ahogarse aunque estés en medio de una explanada enorme, de no querer levantarse y afrontar los demonios porque parece que te han derrotado…

Nada más lejos de la realidad.

Como me dijo mi querida Saragrafías: “Te andas buscando y no te encuentras”… ya estoy más cerca, ya… Me ha costado entender que todo tiene su tiempo, su proceso y que no hay que achacarse culpas ni cargarse de frustración porque éste es el momento en el que debemos estar y esto es precisamente lo que debemos aprender. El momento es perfecto, por más que insistamos en correr. Hay que atravesar el miedo, traspasar al monstruo… y una vez lo logramos ya no somos la misma persona.

¡Qué maravillosa es la vida!

En breve volveré con más ilustraciones, más historias, más proyectos… mientras tanto, disfrutad del verano (o del invierno, según desde dónde me leáis) y de la vida, que aunque a veces sea muy perra, también es bonita.

Un abrazo.